-¿Conoce usted esos días en los que se ve todo de color rojo?
-¿Color rojo? Querrá decir negro.
-No, se puede tener un dia negro porque una se engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más.
 Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe por qué.

¿Qué me dices si te digo que no creo en el amor?
Te digo que eres tonta, porque el amor existe.
¿Por qué estás tan seguro? ¿Lo has visto alguna vez?
Claro que . Lo leo en tus ojos cuando le miras a la cara, lo noto en tus brazos cuando estás cerca de él, lo veo en tu sonrisa cuando te dice que se alegra de verte, lo siento en tu forma de andar cuando caminas al verle. Y cuando él te mira, veo como tratas de ocultarlo para que no se de cuenta de que le quieres, noto como intentas no moverte para evitar abrazarle, leo en tu sonrisa la mentira y siento como aprietas los labios para que no se te escape un te quiero. Sin embargo, te ocultas detrás del ''no creo'' porque piensas que es valiente resistirte a la verdad. Pero ¿sabes? Eso es de cobardes, es cobarde esconderse detrás de dos palabras. Lo valiente es decir "te quiero" y tener valor para escuchar "yo no''.
El tiempo funciona sin pilas. Los trenes no esperan y se largan. Los tapones de los bolígrafos se acaban perdiendo. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que queramos decir. La batería de los móviles siempre falla. Las miradas ya son sin compromisos. Las drogas un medio de vida. La música pierde interés por sus letras. Los ordenadores tienen un chip para que cada dos años no se vuelvan a encender. Los zapatos se desgastan. El amor se denuncia por malos tratos. Los sueños siempre llegan con retraso. El pasado te hace rebobinar tu vida. Los días martes y trece conspiran contra ti. Los besos se agotan. La esperanza desespera. Las leyes se imponen sin venir a cuento. El tabaco mata. Los lunes son odiosos. Las relaciones se destiñen. Los compromisos se desentienden. Los autobuses marean. Los sentimientos se confunden. Los semáforos siempre se ponen en rojo cuando los miras. Los bordillos están dónde no te los esperas. Las prisas te retrasan. Los momentos son instantes. Los perros ladran por que sí y los gatos son muy perros. Los malos son muy malos y los buenos no tan buenos.




       Si no persigues lo que quieres, nunca lo tendrás.          Si no preguntas, la respuesta será siempre no.Si no aspiras a ir más lejos, te quedarás por el camino. Siempre igual, ¿no lo ves? Si no arriesgas, no ganas.
  Busco un lugar donde los tontos se quieran,donde se viva cantando,donde la borrachera sea rutina,donde no haya padres ni leyes que impidan vivir la vida,donde los besos no sepan a mierda,donde el amor nunca desaparezca,donde la fiesta no acabe,donde la gente no se muera. Pido un sitio donde no sean nulos los sueños,donde la droga sea buena y las personas también.
Me emborraché para no verte, y ahora te veo doble.

   










No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo, ni si quiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos.


   Las ilusiones son peligrosas, no tienen defectos.


Cuando buscas la palabra amiga en el  diccionario aparece tu foto.





A veces cuando algo sucede, pensamos que no debería haber   ocurrido así. Por eso sentimos, cuando muere un ser querido, cuando perdemos unas elecciones, cuando sufrimos cualquier derrota, que todo ha terminado. Y no es verdad. Ése es el principio siempre. Porque la grandeza se alcanza, no cuando todo va bien, sino cuando la vida te pone a prueba, cuando tienes un gran tropiezo, cuando te decepcionan, cuando la tristeza te invade. Porque solamente estando en lo más profundo del valle, puede saberse lo magnífico que es estar en la cima de una montaña.

Tenemos una epidemia por todo el mundo. La gente come demasiado, bebe demasiado, se matan poco a poco. Se inventan excusas para justificarse, supongo que enfrentarse a la verdad no es fácil. A la gente le gusta lo fácil, estar acostumbrados, a nadie le gusta sufrir.





La vanidad y el orgullo son cosas distintas, aunque muchas veces se usen como sinónimos. El orgullo está relacionado con la opinión que tenemos de nosotros mismos; la vanidad, con lo que quisiéramos que los demás pensaran de nosotros.