Quien algo quiere, algo le cuesta. La vida no está hecha facil, ni mucho menos. Las cosas, no se consiguen asi porque si, ni tampoco de la noche a la mañana. Lo que es es y lo que no es no es. Lo que tienes, lo que vales. Y el precio del amor, la amistad y la familia, no existe. Quien no arriesga, no gana. Quien nada tiene, nada pierde. Y, sí, querer es poder.
Un tío famoso dijo una vez... Viajar es mejor que llegar y yo dije ¿qué?, por qué yo pensaba que solo hay un camino para llegar a donde quieres ir en la vida, pero si escoges ese camino no significa que tengas que abandonar todos los demás, he comprendido que en realidad es lo que te pasa por el camino lo que cuenta: los tropiezos, las caídas y las amistades, es el viaje no el destino, supongo que tienes que confiar que el futuro te saldrá como tiene que salir.
+Esto es un asco, pero voy a estar en el Polo Norte los próximos tres meses.
-¿En serio? ¿El Polo Norte? Vale, si quieres romper conmigo, dimelo directamente. No finjas que vas a ir a un sitio que todos sabemos que no existe.
-¿En serio? ¿El Polo Norte? Vale, si quieres romper conmigo, dimelo directamente. No finjas que vas a ir a un sitio que todos sabemos +Voy a estudiar los hábitos de apareamiento de...
-¿De quién? ¿De los elfos de Papa Noel? ¿Rudolph? ¿Sabes que? Yo también me voy de viaje. Empieza en Narnia, subiré hasta el país de las Gominolas y luego, eh, felicitame! porque soy la nueva profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras de Hogwarts. ¡Expeliermus!
En el fondo, a todos nos gusta pensar que somos fuertes. Que vamos a poder con todo lo que nos venga encima, que pudimos con lo de ayer y que podremos también con lo de mañana. Pero más en el fondo, todos sabemos que eso no es verdad. Porque ser fuerte no consiste en ponerse una armadura antirrobo ni en esconderse detrás de un disfraz; ser fuerte consiste en asimilarlo. En asimilar el dolor y en digerirlo, y eso no se consigue de un día para otro, se consigue con el tiempo. Pero como por naturaleza solemos ser impacientes y no nos gusta esperar, escogemos el camino corto. Escogemos el camino de disfrazarnos de algo que no somos y disimular. Sobretodo disimular. Si, a todos nos gusta disimular los golpes, sonreír delante del espejo y salir a la calle pisando fuerte, para que nadie note que en realidad, lo que nos pasa de verdad, es que estamos rotos por dentro. Tan rotos que ocupamos nuestro tiempo con cualquier estupidez con tal de no pensar en ello, porque el simple hecho de pensarlo hace que duela. Pero a veces, bueno… a veces tienes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte, bajar la guardia y darte una tregua. Está bien bajar la guardia de vez en cuando. No queremos hacerlo porque eso supone tener un día triste, uno de esos viernes que saben a domingo, un día de esos que duelen, de recordar y echar de menos. A los que ya no están, y a los que están, pero lejos. Sin embargo, hay momentos que es lo mejor que puedes hacer: darte una tregua. Poner tu lista de reproducción favorita, tumbarte en la cama, y llorar.
Llorar todo lo que haga falta.
Eso no nos hace menos fuertes; eso es lo que
nos hace humanos.
Llorar todo lo que haga falta.
Eso no nos hace menos fuertes; eso es lo que
nos hace humanos.
A ver chispitas... que se que piensas que soy un imbécil, y bueno, la verdad es que ahora mismo me siento bastante idiota y... vale que nos hemos dicho cosas chungas, que somos diferentes y nos peleamos... y a veces no nos aguantamos, pero en el fondo, ¿sábes lo que pasa? Que me cuesta mucho decirte que conocerte, encontrarme contigo, me cambió la vida y ¿sábes lo que me cuesta aún más decirte? Que me la cambió para mejor, vaya. Yo siempre había estado solo, nunca había tenido a nadie y pensaba que me iba a quedar así para siempre. Pero ahora no. ¿Sábes que me cuesta aún más decirte? Que esa cosa que te pasa, lo de los calambres ya sabes, ¡qué me da igual! ¡qué me da igual! que quiero estar a tu lado. Aunque no pueda tocarte en la vida, yo quiero seguir ahí a tu lado, de riña, no sabiendo decirte las cosas, sacándote de quicio... Toda una vida, solo si tú quieres.
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